Jere XXII

El niño que perdió su mundo

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Jere_capitulo_XXII__SolesteView_Diseño _Jhony Galván

 -No comí.

 

Al ver la manera que se sacudió la carne que fue echada al gato, que golpeó de uno u otro lado como si estuviera en combate o tratara de liberarse, temeroso dije:

–Hambre no tengo.

La mujer se contuvo y devolvió la ración que estaba por servirme.

–¿Te quieres ir? –preguntó.

Me quedó viendo en espera de la respuesta. Pero no pude dejar de advertir que si caminaba algo encorvada no era tanto por la edad avanzada como por la estatura misma, mientras preparaba mentalmente cada una de las palabras que estaba por decirle. Las más notables huellas de un largo tiempo vivido no eran más que unas cortas y apenas visibles líneas que hacían notables las bolsas bajo los ojos, una nariz algo cumba que daba cuenta que hacía tiempo que había perdido la firmeza de la juventud y unos labios que atrás habían dejado la frescura. Eso sí, tenía la frente lisa. Me detuve en sus ojos: eran oscuros que se iban degradando a cafés hasta llegar a suave ambarino, que atrapaban la atención con sus reflejos. Acostumbrado al común de los ojos negros en el pueblo, los de la mujer se quedaron como únicos en mi mente, eran como la representación o la proyección de algo más grande que tomaba o tenía forma en el espacio. Del centro para afuera, era como caminar desde lo profundo a la claridad y desde fuera para el centro era viajar a la oscuridad. Caí en la cuenta que eran las palabras del abuelo que habían encontrado eco en mí con respecto a la vista de la mujer que tenía a unos pasos de mí y que me observaba con la mirada fija. Él siempre hablaba de la delgada línea de estar de uno u otro lado. Y estaba por responder, para salir del embrujo, cuando vi que en esos ojos hubo un asomo de luces multicolores. Fue en un parpadeo y fue como una fina lluvia de colores. Recordé aquellas luces artificiales que en el cierre de la feria de abril subían y se esparcían a la máxima altura para terminar por extinguirse aún en el cielo.

–En mi casa me esperan –dije.

*Continúa…

 

 

 

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