Un particular Doctor ante la pandemia del COVID-19

El médico Miguel Valdés Galán, conocido como El Doctor del pueblo de Chiapas, ha puesto desde el Sur de México su vocación de servicio para luchar contra la pandemia y salvar vidas

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Dr.Miguel Valdés Galán

Le gusta que lo llamen El doctor del pueblo.

Dice que ese es el máximo premio que lleva en el corazón, ante otros reconocimientos por su labor en la medicina.

Pero su verdadero nombre es Miguel Valdés Galán, tiene 64 años y nació en el municipio de Tapachula, en el límite de México con Guatemala.

En estos días, lo he visto en fotografías que acompañan algunas publicaciones que hablan sobre su trabajo, su entrega para sumar esfuerzos en medio de la emergencia sanitaria por el COVID-19 y el intento de cierre del que habría sido objeto su consultorio San José en San Cristóbal de Las Casas por atender a pacientes sospechosos de contagio por el virus.

Foto: Cortesía

Es alto, robusto.

Esta tarde de jueves, tras varios días de espera, lo tengo en línea telefónica y su voz no es cansina sino es la de un hombre que en medio del ajetreo y el mucho trabajo ha dispuesto un poco de tiempo para, más que hablar de él, advertir que hay cuidarse ante la pandemia.

―Estamos viviendo tiempos muy difíciles ―resume.

Y cuando estoy por preguntarle sobre lo específico que él como médico entiende por tiempos difíciles, agrega:

La gente no ha hecho conciencia suficiente: los contagios van en ascenso, todavía. Hay que mantener la sana distancia y practicar las medidas sanitarias necesarias.

Recuerdo que en Chiapas estamos en la primera semana de los más altos picos de contagios, pero se oye de nuevo su voz:

―Créeme, estamos en momentos muy difíciles, comparado con otros tiempos.

La agenda del doctor Miguel Valdés Galán parece ser un claro ejemplo de lo que evoca cuando habla de tiempos muy difíciles. Desde muy temprano ya está recibiendo pacientes en su clínica en la zona Altos de Chiapas y de ahí en adelante no se sabe la hora en que podrá tomarse un descanso o recibir algún medio de comunicación.

Foto: Cortesía

La clínica San José atiende a un promedio de 50 pacientes diarios, y todos reciben atención médica sin distinción alguna.

En estos días, se les está dando prioridad a los pacientes con problemas respiratorios y sospechosos de coronavirus.

―Ando muy cargado de trabajo ―es una frase que repetirá el doctor antes que se concrete esta plática a distancia.

Desde un inicio ha quedado en claro que esa respuesta no es una excusa para evadir a Soleste view, sino una clara muestra de que en medio de esta crisis hay gente que como él está poniendo todos sus conocimientos y tiempo posibles a disposición de la sociedad y de la salud para tratar de superar la crisis sanitaria, la que está ayudando a salvar vidas.

En un rato, dirá:

―Estoy apoyando y salvando vidas, porque veo que la situación está preocupante. Veo que cada día se acelera el incremento de casos sospechosos de coronavirus. Aquí estamos atendiendo a diario pacientes de todo tipo, incluidos los sospechosos.

Y dice que fue en medio de esta presión, que se ofuscó, cuando personal de sanidad llegó para cerrarle la clínica. Estalló. Tenía siete pacientes en terapias pulmonares. Que por eso se molestó y dijo lo que dijo, pero que reconoce que eso fue un error, por lo que esta tarde aprovecha la entrevista para comentar que de ese incidente no son culpables ni el gobernador del estado ni el secretario de Salud estatal.

Foto: Cortesía

Y ya en el terreno de los reconocimientos, agradece a las personas, a las empresas y a la misma Secretaría de Salud por apoyarlo con algunos insumos para atender a los pacientes, porque eso sí la clínica del doctor Miguel Valdés Galán se distingue por su altruismo: brinda servicios sin importar si el paciente tiene o no recursos.

Eso, lo cuenta él, lo heredó de su padre el doctor Federico Valdés Hernández, quien en la ciudad de Tapachula curaba a la gente con una atención pródiga en principios y valores, con humanismo, de modo que ahora el hijo, con 42 años de servicio como médico, considera que si debe cerrar un ciclo en su vida es el de concretar el legado de su padre

Dice que es necesario que los médicos volteen a ver a los grandes doctores, los grandes principios y valores que cada día se olvidan, porque la relación entre médico y paciente debe ser de cariño, de cobijo, de paciencia, de entendimiento y de amor.

Foto:Cortesía

―Y hoy vivimos momentos en los que tenemos que demostrar la vocación que tenemos ―añade.

Padre de tres hijos, lleva 21 años viviendo en San Cristóbal de Las Casas, donde la clínica municipal lleva su nombre; ha sido secretario de salud municipal en cuatro ocasiones en distintos municipios y su consultorio, que casi siempre está lleno, recibe pacientes de Chiapas y de estados vecinos.

Alguien recuerda que al médico general Valdés Galán, quien tiene hermanos doctores, siempre le ha acompañado la imagen de un consultorio lleno de pacientes. Así fue en Tapachula, donde desde niño empezó a destacar como una persona a la que le gustaba los estudios, y así ha sido en estos días en los que también ha asumido la responsabilidad ante la crisis sanitaria.

Foto: Cortesía

Está sumando su esfuerzo contra el COVID-19.

Por algo, le llaman El doctor del pueblo de Chiapas.