Mujeres que tejen con la historia

Producían prendas desde sus hogares, pero se salieron a la carretera para ofrecer piezas únicas

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Aquí, a orillas de una carretera cercana al pueblo de Venustiano Carranza, en la región De los Llanos de Chiapas, un grupo de mujeres y hombre te comparten la historia de una parte de la entidad, principalmente de esta zona, en unas prendas bordadas, resultado de la práctica del Telar de Cintura.

Guayaberas con bordados especiales, de hileras de algodón y seda; blusas de estampas, manteles, son algunas de las prendas coloridas que dan mayor vida al local de cemento con su breve patio que da a una carretera rural, donde ocho personas convirtieron desde hace cuatro años en realidad un viejo deseo.

Artistas del bordado y tejido, hace unos años se cansaron de producir y producir prendas en sus hogares recónditos y entonces buscaron salir prácticamente a la luz pública: se instalaron con un pequeño toldo a orillas de la carretera y empezaron a mostrar y ofrecer sus productos, piezas únicas y originales de la región.

Herederos de una cultura milenaria, cuentan Santiago de la Torre y Karina Hernández, dos de las ocho personas que conforman la cooperativa Corazón de Miel, unos años atrás empezaron a buscar financiamiento para abrir un local formal y conseguir más insumos, para instalarse como una tienda formal.

Este día, desde la carretera y la puerta de acceso principal al negocio, se observan unos maniquís ataviados de traje regional, mientras en el patio, bajo un tolerante sol, las mujeres tejen y tejen. Karina Hernández completa y ajusta unas puntas de estrellas sobre un telar. Dice que es distintivo, es parte de la historia de la región.